EVENTO «LA ECONOMÍA DE FRANCISCO»

CUIDADO DE LA CREACIÓN Y LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA

La organización de un evento complejo implica necesariamente para algunos tomar decisiones que a menudo están motivadas exclusivamente por razones económicas.  Los eventos siempre tienen un impacto en el medio ambiente. Y nosotros, por nuestra parte como organizadores, hemos tomado precauciones para ayudar a mitigar tales efectos antes de pedir a los participantes que tengan una conducta íntegra.

Para fomentar este empeño, el Comité Organizador de «La economía de Francisco» ha decidido destacar la experiencia de Sisifo, SRL – Società Benefit, que promovió y coordinó precisamente en Asís el proyecto Fra’ Sole, asignándoles la responsabilidad de implementar algunas acciones dirigidas a realizar un evento sostenible desde una perspectiva ambiental o desde un punto de vista socioeconómico.

Inspirándonos en el don para la humanidad que representa la encíclica Laudato si’, ratificada por Fratelli Tutti —suscrita por el papa Francisco en Asís—, queremos que «La economía de Francisco» se convierta en un símbolo de peregrinación para la ecología integral, el cual, con una conducta adecuada, puede contribuir a combatir la actual crisis climática.

Justo antes de la pandemia del COVID-19, mientras esperábamos en Asís a miles de jóvenes de todo el mundo invitados por el papa Francisco a dialogar sobre el papel actual que tienen la economía y las finanzas, de repente nos encontramos reflexionando sobre tres aspectos que caracterizan la sostenibilidad: ambiente, sociedad y economía.

Etimológicamente, las palabras economía y ecología derivan del griego oîkos, que significa ‘casa’; un vínculo tan estrecho que nos impulsa a asumir la responsabilidad de la casa común, no como dueños, sino como custodios responsables.

Si bien es cierto que no existe un evento que no tenga ningún impacto, es acertado decir que, con algunas decisiones organizativas, es posible reducir sustancialmente el impacto del evento, gestionando racionalmente los recursos, incluso en medio de la predominante cultura del desecho.

Las decisiones organizacionales —en sus diferentes aspectos que entre ellos son complementarios: ambiental, social y económico— son importantes, pero cada uno de los participantes estará llamado a hacer su parte con algunas acciones decisivas.

LAS DECISIONES DE «LA ECONOMÍA DE FRANCISCO»

Después de dos años de espera, en los que la pandemia nos ha impedido realizar el evento presencial, ya podemos llevar a cabo ese encuentro que nos espera en Asís, aprovechando tanto los materiales que ya estaban a nuestra disposición como la planificación sistemática del evento, animados por los principios de la ecología integral.

Gracias a nuestro colaborador Novamont ha sido posible suministrar una mochila de algodón con algunos artículos útiles como una botella personalizada. De esta forma queremos reducir drásticamente el uso de material desechable, evitar el abuso de plástico y optimizar el uso del agua. Del mismo modo, decidimos prescindir de vajilla desechable, proporcionando cubiertos reutilizables y plegables. Un bolígrafo biodegradable Mater-Bi completa el kit para una peregrinación sostenible.

Además de la necesidad y visibilidad del kit del peregrino, se suman otras importantes apuestas de sustentabilidad que, aunque menos visibles, pueden contribuir significativamente a la reducción del impacto ambiental del evento y a numerosos aspectos organizativos de este:

  • transporte compartido y de bajas emisiones,
  • cáterin con productos de entes que trabajan con activos confiscados a redes criminales,
  • recesos con productos orgánicos y sostenibles servidos en material desechable que es biodegradable y transformable en compost,
  • fuentes de agua del sistema de agua interno,
  • útiles de material reutilizable y de bajo impacto.

El cuidado de la creación de «La economía de Francisco» no se limitará a la preparación y desarrollo del evento: sucediendo a un informe final que arrojará los índices de impacto del evento con especial atención al CO2 emitido a la atmósfera, estamos estudiando un sistema de compensación que puede incluir la creación de una comunidad de energías renovables y solidarias siguiendo el modelo del proyecto Lucensis.

Esta iniciativa quiere dar un sentido de compromiso en favor del cuidado de la casa común que no caduca con el evento, sino que se prolonga en el tiempo: en estas páginas continuaremos poniéndolos al día con buenas prácticas para la ecología integral que seguirá en curso hasta su realización completa.

A través de estas buenas prácticas queremos ser un signo de transmisión de la urgencia del mensaje de que no puede haber futuro sin el cuidado de nuestra casa común. Se trata de un cuidado que comienza con pequeñas acciones diarias, desde una consciente toma de decisiones que conduzcan a un responsable y prudente uso de los recursos hasta la promoción de un sistema económico cíclico que valore el material y favorezca su reutilización.

No menos importante es la adopción de un modelo ético de finanzas, alejado del abuso y la especulación, y ajustado al sustento de los grupos sociales más débiles y desfavorecidos, como enseña el espíritu de san Francisco.

Todas estas actividades han sido posible gracias a las decisiones del Comité y al apoyo de los socios para un evento sustentable.