Hubs | Testimonio desde Cuba

Texto y Fotos: Osvaldo Caliste Rivera

Animador Diocesano de Emprendedores

A inicios del año 2018, en nuestra diócesis, por iniciativa del equipo de proyectos de Santiago de Cuba, se realizaron formaciones sobre economía y emprendedurismo debido a la apertura que el país hacia hacia los inicios de las empresas privadas.

La Iglesia, en su afán de estar en sintonía con las nuevas legislaciones y las formas de comercialización que se aprobaban, abría un campo de oportunidades para el desarrollo de los emprendedores. De ahí surge la idea, de acuerdo con las potencialidades con que contaban las parroquias, se decide acompañar y animar aquellos laicos que se sintieran motivados a realizar emprendimientos, surgiendo así el Polo de Emprendedores a nivel comunitario y luego extendiéndose a la Diócesis.

En el encuentro realizado en el año 2019 de manera virtual desde Asís, tuvimos nuestro primer acercamiento a la Economía de Francisco. Vimos como hermanos de diferentes países acudíamos al llamado del Papa Francisco a hacer una economía por y para el bien. Nos animó ver el trabajo de las diferentes aldeas y experiencias de otros países, descubriendo que nuestra realidad no estaba tan lejana.

Terminado ese encuentro nos animamos a aplicar esa experiencia en nuestro país. Comenzamos realizando acciones formativas, promocionando y animando, realizando ferias expositivas, parroquiales y un encuentro diocesano de Economía de Francisco para dar la buena nueva y transmitir de qué trata esta nueva propuesta.

El polo de emprendimiento parroquial tuvo sus inicios en junio del 2019, a raíz del llamado del Sumo Pontífice en el encuentro que tuvo como sede la ciudad de Asís, Italia, donde de forma virtual participaron varios laicos con la inquietud de emprender.

A raíz de esta convocatoria, en la parroquia San Luis Obispo del Caney, la cual cuenta con muchas potencialidades en términos de emprendimiento, surgieron 14 proyectos liderados por 26 emprendedores en áreas como la gastronomía, la agricultura, artesanía, servicios técnicos y reparaciones. El objetivo fue apoyarse mutuamente mediante la creación de alianzas y de esta forma aportar parte de sus ganancias un para la sostenibilidad de la parroquia y sus pastorales. Debido al alto impacto que generó en dicha parroquia, se tomó la iniciativa de extender esta experiencia y ayudar a otras comunidades a comenzar este camino, por lo cual estimamos necesario una formación a nivel diocesano.

Posteriormente, en el año 2022, tras la pandemia, recibimos la invitación al encuentro presencial de la Economía de Francisco en la ciudad de Asís, donde llevamos la experiencia del trabajo realizado desde el 2019 en áreas como la agricultura, gastronomía, tecnología y las acciones formativas y solidarias. Llevamos también la experiencia inicial del polo de emprendimiento de la parroquia del Caney, que fue el motivador para que se realizara esta forma de economía la cual el Santo Padre nos pedía que replicáramos en todo el mundo.